Es una iniciativa muy sencilla.
Al abrirles la puerta,
invitamos a Jesús y a María
a entrar en nuestra vida cotidiana
para que la transformen
en una vida de amor contagioso.
Jesús y María
salen del Santuario
para venir a nuestro encuentro.
En concreto
- 10 HOGARES forman un grupo por el que la Madre Peregrina camina (por proximidad geográfica).
- Cada uno la acoge durante 3 DIAS CADA MES en las mismas fechas y luego se la entrega a la persona siguiente inscrita en la lista.
- Una persona de CONTACTO por grupo coordina los miembros.
- Cada uno es LIBRE de acoger su visita como desee y de interrumpirla en cualquier momento.
- La Madre Peregrina es enviada desde el SANCTUARIO de Schoenstatt y es LLEVADA POR LA ORACIÓN.
Los frutos de esta iniciativa
- Encuentro y convivencia en una época en la que muchos sufren soledad.
- Tomarse un tiempo, detenerse – por Dios y por los demás.
- Poner alma en nuestra vida cotidiana —estar presente en el momento— ¡tener una actitud de atención!.
- Vivir la fe con creatividad. Escuchar, dialogar, compartir, dar gracias…
- Sentirse sostenidos por una red de oraciones.
Vivir un mensaje bíblico
Dios camina con nosotros.
Cristo camina por María.
María lleva a Jesús hasta nuestros hogares,
como cuando visitó a Isabel (Lucas 1, 39-56).
Ella se pone el delantal para venir a trabajar a nuestra casa, para ayudarnos en aquello que no podemos hacer por nosotros mismos.
